Alisson Lozz en un oscuro cuento de hadas
Olvídense de las desdichas de Cuidado Con El Ángel, y los dilemas de Las Tontas No Van Al Cielo y prepárense a llorar con Alisson Lozz quien dará vida a Paloma, muy heredera, muy alumna de colegio privado, pero predestinada desde la cuna, a sufrir a causa de perversos “gavilanes”.
Es difícil situar En Nombre Del Amor. Por la edad de su protagonista y por tratar temas como rivalidades de amor entre colegialas, podría ser calificada como telenovela juvenil, pero su comienzo que gira en torno a los sufrimientos de una niñita, la clasifican como cuento de hadas muy oscuro.
En Nombre de Amor es la segunda versión de Cadenas De Amargura, escrita por Cuhautemoc Blanco y MariCarmen Peña, autores de El Manantial y expertos en crear atmósferas claustrofóbicas y tristísimas, sin nunca caer en sentimentalismos baratos que tanto afectan el género. Eso sí que esta versión, fiel a la estética del Siglo XXI, contendrá más crímenes y escenas violentas que la original.
Alisson se las arregla para dejar atrás a su vibrante Mili y convertirse en Paloma una sobreviviente de abusos infantiles y maltratos sicológicos que la acompañarán a través de su adolescencia. Paloma se sobrepone a cada tragedia y trauma y logra desarrollar, a la par de una personalidad positiva, un gran talento para la pintura. Antes de cumplir la mayoría de edad, Paloma vivirá experiencias espeluznantes y conmovedoras que la harán tan mágica que inspirará el amor de tres galanes (Luís Hacha, Sebastián Zurita y Erick Elías).


