actor que interpreto a fernando en fuego en la sangre
December 6, 2008
-
Otros artículos
- Rumores de romance entre Osvaldo Ríos y Natalia Streignard
- abances de la novela del angel
- imagenes de actores gays mexicanos
- Karla Souza graba escenas de Percings
- Leo y Enzo tienen una dura pelea en Valientes

Te encontré mi hombre amado
después de tanto tiempo
de haber tejido en mis sueños
tu aroma, tu esencia, tu ser
este destino tan incierto
al menos para mi
me sorprende siempre
como esos cuentos
de hadas
siempre te amé
muy a pesar de que
en otra vida en otro tiempo
y hoy con otra piel
te encontré
te encontré y te seguiré
donde quiera que vayas
de tu mano yo iré
nada a cambiado desde
la primera vez
sigues siendo mi otra mitad
la que cuando hemos estado
separados mi ser no te ha
olvidado
te seguiré como antes
como ayer vestida
de aventura, de fuerzas
de sueños, de amor
*
Por que te amé, te amo y te amaré
A ti mi amor por siempre te seguiré
Fuego en ti…
…desde el primer beso, recuerdo tus labios besando los míos, no como el beso tierno y dulce de todo primer beso… sino el beso apasionado.
Sentí como me abrazaste con tal propiedad, tocaste mis caderas, presionaste mi cintura y te detuviste como si hubieras perdido la razón por unos momentos… me miraste y me dijiste… “nos besamos como si lo hiciéramos desde hace tiempo…” tanto lo esperé amor, te tenia junto a mi, y no lo podía creer…
Pasa el tiempo y toda aquella pasión que nos quemaba por dentro crecía. Pero todo siguió como una pareja normal.
Recuerdo que llegaste esa tarde a mi casa… tomaste de nuevo mi cintura y sentí que retomábamos aquel momento que dejamos pendiente en el umbral de mi casa en aquel día.
Besabas mi cuello, mi rostro, mis labios mientras tus manos se deslizaban por mi espalda suave, y llevándome fuertemente hacia ti… quitaste mi blusa suavemente mientras contemplabas mi cuerpo, besaste mi cuello luego rozaste con tu rostro mis senos… “cuanto te amo” dijiste… respondía a cada caricia, cada beso, cada movimiento, estaba tan concentrada en aquel momento, solo estábamos tu y yo, uno para el otro, para hacer realidad todo aquello en lo cual soñamos, te amo… te amo…
Mi temperatura subía igual que la de él… con su mano derecha retiro el broche de mi sostén…
Enamorada de ti
Sueño con tus labios, chocando con los míos.
Solo tu amor puede alejar esta soledad, este frío.
Imagínate enredados, comiéndonos a besos.
Estos dos cuerpos blancos, pegados de pecho.
¿No sabes que solo tu nombre me hace suspirar?
Desde el día que te conocí, he estado muy mal.
Obsesionada contigo, ardiendo por ti.
Tú como nada, como siempre, cordial y gentil.
Vamos a dejar las formalidades y tomar acción.
Uniremos estos corazones en amorosa pasión.
Estoy enamorada de ti, olvido mi orgullo.
¿Que me importa de la gente y de sus murmullos?
He aquí tu leal sierva tirada a tus pies.
A ti rindo culto mi Rey, mi Dios.
La cama nuestro altar, tu cuerpo y el mío hacen dos.
¡Ay! Quiero perderme en tus brazos.
Ven y ayúdame a romper estos malditos lazos.
Dejemos atrás toda modestia y temor.
Envuélvete conmigo, amor, calor y sudor.
Corre sin miedo tus manos por mi cabello.
Bésame, muérdeme, solo tu cuerpo anhelo.
No necesito a nadie más, solo a ti, solo a ti.
Al tú no estar aquí, me siento morir.
Así que hazte de prisa y ven a socorrerme.
No vaya a ser que este amor se eche a perder.
Mío
Si, eres mío hasta el fin,
alimentas mi excitación
con tu ternura y pasión;
Te pienso a toda hora
y mi mente siempre añora,
el momento del encuentro
donde soy siempre toda tuya
y tu todo mío.
No puedo dejar de desearte,
en sueños entro a tu cuarto a amarte,
con dulzura y desesperación,
hechizando tus sentidos
para que seas mío, solo mío.
Me llevas al éxtasis total
con esa tuya única forma de amar,
de mil maneras me haces entrar
en un trance orgásmico,
y así siempre te quiero tener
como un amante fiel
que se funde en mi piel
y no me deja despertar,
de este sueño frugal
que me hace tanto bien.
Eróticos recuerdos
Aun recuerdo cuando tus dedos impacientes jugaban con los botones de mi pecho, provocando un estallido de humedad en ese lugar calido y ardiente de mi intimidad.
Y cuando las palomas de tus manos inquietas descendían al jardín del deseo, buscando tu boca beber la miel de ese pequeño océano donde se perdían tus labios y tu lengua inquieta hasta ahogar la fuerza de tu interior, naufragando en oleadas de placer y gemidos de pasión, muriendo poco a poco, piel a piel, en el eterno abrazo del amor…
Silueta
Empapelo mis sentimientos,
los salpico en estas cuatro paredes,
los diseco,
pinceladas de color a mi corazón
que de luto huye,
por que esta noche hice el amor con
mi sombra
y por un momento
mi silueta se confunde con la luna,
exploto por dentro…
y mis gemidos se acercan,
reconociéndome como compañera de soledad.
En un mismo latido
A ti, extensión de mi piel, extensión de mi alma.
A ti, prolongación de mi cuerpo, mitad de mi ser.
A ti, guardián de mis sueños, de mis pensamientos.
A ti, a ti te escribo, unión perfecta e infinita,
Surcador de mis trazos que siembra con sus manos océanos rugientes en mi pecho,
Mar bravío de caricias raudas e inmorales que lucha por encontrar mi desnudez,
Oleaje de fuego y pasión que me sacude con sólo rozarme,
Candor que rellena mis huecos;
Brazos, piernas, manos tuyas enredadas en mi cuerpo,
Locura candente que navega desde mis hombros hasta mi frente,
Desde mis pies a mi cintura,
De mis caderas a mi pelo.
Líneas que parecen hechas para mis líneas, que parecen el molde de mí misma,
Tus trazos, mis trazos, tu cuerpo y mi cuerpo,
Sublime comunión de los mortales ésta que nos une hoy en un mismo suspiro,
En una misma piel,
En un mismo latido.
Esta noche…
Esta noche fue buena, amor…
Porque pude palpar tu esencia y
Pude entrar sin miedo al túnel
De la utópica promesa del amor,
Porque hoy, fuiste libro abierto,
En donde escribí, te amo,
Pero también escribí mi pasión.
Esta noche fue especial, amor…
Porque con mi ternura y una gran dosis de ilusión,
Con cada beso, fui deshojando tus tristezas
Y recogiendo tus anhelos,
Esta noche fue hermosa amor…
Porque fuimos más allá de la rutina,
Y tuve tus cálidas sonrisas,
Porque hoy reconocí tus manos,
En mi pecho, en mi cintura como olas ávidas,
De llegar a la playa que las esperaban…
Esta noche fue bella, especial, inolvidable, única…
Aunque no me bastara besarte hasta perder la cuenta,
Ni con sentirte impregnado en mi piel.
Porque además me dijiste algo que no olvidaré jamás,
Y que le dio alas a mi corazón enamorado y loco,
Que se permitió seguir labrando su fantasía,
De que tu me amaras, igual que yo, algún día;
Pues hoy dijiste amor, te quiero un poco.
Adivina quien soy
Eres pequeño, pero te doy besitos para que te emociones,
y te pones bravo y te creces…
Y después quieres entrar a mi casita que tiene el piso mojado por que arreglé para que entraras,
pero como niño grosero, entras y sales de mi casita mojada,
trato de cerrar mis puertas apretándote un poco mientras entras y sales.
Y como que te da mareo y te vomitas , y creo que descansas y sales de mi casita mojada satisfecho y con mareo….
Pero a mi me gusta que me visites por que eres el único que entra a mi casita mojada.
Dedicada al hombre que lleva lo que mas amo en el mundo… GUILLERMO GARCIA CANTU…
Somos, los que somos para hacer el amor
Cuando estoy en tu cama esperando por ti, para que seamos uno,
El deseo se vuelve mas intenso, pero llega el momento, en que abro mi ser para que entres, para que me hagas tu mujer, y el ser que mas te satisfaga en todo.
Y me fascina morir de deseo entre tus brazos… fundirme con tu calor, con tu cuerpo, con tu movimiento, amarte hasta nunca cansarme…
Amarte una y otra vez es como tocar el cielo sin ningún esfuerzo por que tú eres mío y tu cuerpo mi único refugio de amor, de alcance total a lo “delicioso”.
PD. Para el hombre que DESEO me haga vibrar en la cama MEMO CANTU. TE AMO…
Te imagino
Te imagino impaciente
Por tenerme a tu lado
Por adular mi sonrisa
Por saborear mis labios.
Te construyo para mi
Y te observo cuando deseo
Hundes en mi tu mirada
Clavas en mi tu sexo.
Clavas en mi tu amor
Agua pura, río fresco
Que baña mi suave piel
Que humecta mi cuerpo entero.
Te imagino indagando
Entre cada lunar que tengo
Y sin preguntar nombrando
Para ti el más perfecto.
Te percibo de repente
Como las hojas al viento
Suavemente soltando
El nudo de mi cabello.
Aprendo de tus locuras
Como si fuera un juego
Y vas a ciegas buscando
El amor que yo te entrego.
Y te veo inmaculado
Sumergido en pensamientos
Que están tan llenos de mí
Como tus propios sueños.
Así te he imaginado
Porque así es como te quiero
El día que te hallé
Yo seré tú
De la forma en que te pienso.
Mi verdadero designio
Sonido concomitante de nuestros corazones
Lujuria y amor que no puedes tergiversar.
Sexo furtivo inigualable
y la concurrencia de nuestros cuerpos
en un calderón del orgasmo.
Parece un momento quimérico
Una brisa estival en invierno
pero es mi verdadero designio
imágenes oníricas de mi alma
envolverme en un ambiente tórrido
en un túmulo de sábanas
y luego disfrutar la modorra
mientras ese momento, ese
se graba en mi memoria
se fija en mi corazón
y se arraiga en mi alma.
Los deseos de tu arte
Te amo más…
cuando te empiezo a despertar
cuando te encuentro desnudo
posando para palabras muertas.
Te amo más…
cuando te encuentro ausente
cuando el viento te roba la piel
y tu arropas con jirones mis deseos.
Te amo más…
cuando bordeas con tus manos
Mi sexo firmemente ardiente
cuando tus labios se consumen
todo mi universo estéril.
Te amo más…
cuando entre la obscura sensación
deletreas mi nombre
huérfana de voz entre la humedad
y tu lengua anónima
Te amo más…
En el instante eterno
En el paisaje nocturno de tu pecho
En la brevedad de mis uñas
Que arañan la tinta de tu piel
Haciendo de mí
Un lienzo virgen
Expuesta a los deseos de tu arte.
Aunque ya no nos vemos…
Anoche soñé contigo… otra vez… un sueño repetido.
Llegaste muy temprano, mas de lo acostumbrado… yo estaba aún preparando el café cuando te vi llegar a la sala; tenía mi blusa blanca de botones al frente, mi falda negra de vuelos cortos… mis sandalias altas, las piernas desnudas.
Cuando te vi entrar me sorprendí, no te esperaba a esa hora… te acercaste a mí y sin decirme palabra me pusiste de espaldas contra la pared y empezaste a besarme, primero los labios, con esos besos tuyos profundos que sabes que tanto me excitan… tus manos acariciaban mis piernas tratando de hacer surcos con tus dedos, me alzaste una de ellas y metiste tu mano y tus dedos en lo mojado de mi entrepierna…
Tu lengua jugaba con la mía, mezclándose tu saliva con la mía… luego sacaste tus dedos y tu mano derecha se encargó de aprisionar las mías encima de mi cabeza, sabías que me gustaba que me sometieras… con tu mano libre desabrochaste mi blusa y empezaste a besarme el pecho… llevaste uno de mis senos a tu boca, luego mordisqueabas mis pezones, uno a uno… lento pero intensamente, los mordías, los chupabas, y pasabas tu lengua caliente por ellos, tu mano me apretaba con fuerza el seno mientras mordías y jalabas con tus dientes mi pezón; sabes cuanto me gusta que me hagas eso…
Así seguiste besándome y lamiéndome los senos… bajaste con tu lengua hasta mi vientre y con tus dos manos seguías pellizcándome… yo tenía mis manos en mi cabeza, con los ojos cerrados y disfrutándote tanto… olvidada completamente del tiempo y el espacio, no tenía conciencia del lugar donde estábamos ni de si existía gente alrededor… no me importaba si nos descubrían, si se les ocurría entrar a saludarme como lo hacían todas las mañanas… lo único que alcanzaba a imaginar y sentir era tu lengua haciéndome el amor… tus dedos hurgando muy dentro de mi, en acompasado ritmo entrando y saliendo, haciéndole competencia a tu lengua… te pedía que no te detuvieras… que siguieras… que me hicieras acabar en tu boca… que me penetraras con tus dedos como si de tu pene se tratara… quería que me amaras, ahí, así, parada, sudada, jadeando y deseándote horriblemente… mi vida, lo estás haciendo tan divino… no te pares… sigue, sigue mi amor… sigue… Mmmmm… Mmmmm… me vas a hacer acabar… que divino… sigue…
Me he escuchado gimiendo… me han despertado los gemidos y los temblores de mi cuerpo… estoy nerviosa, no sé si él se dio cuenta de algo… quizá no, creo que sigue dormido… estoy sudada, excitada, mojada y rabiosa… quiero volver a dormirme y seguir ahí, contigo… haciendo el amor en sueños, como quisiera poder hacértelo cuando te vea…
A mi amor imposible… el que de noche yace conmigo en sueños, en mi mundo de amor prohibido para los dos.
Lo que quiero contigo
Si tu pudieras sentir lo que en mi mente observo
quizás te asombrarías de saber lo que yo quiero
sentir tu piel, rozar tu aliento
mientras mis manos descubren tu cuerpo
siempre susurrando palabras en tu oído
diciéndote, te quiero y te necesito!
me encanta tu cuerpo, te amo amor mío…
Mis manos despacio recorren tu pecho,
dibujando despacio tu cuerpo
y nuestros labios se encuentran en un beso
candente existo sin sentir el tiempo
como despertando apasionados sentimientos
para hacernos el amor y
fundirnos en un solo cuerpo hasta
sentir el amor en lo más ¡excelso!
Soñar el amor
No me ames porque quiero,
no me ames solo por agradar,
aunque sin tu amor, me desespero,
quiero ese amor, el del verbo amar.
El amor, ese amigo,
el amor, ese sincero,
el amor que siempre estará conmigo,
es ese el amor que yo quiero.
El amor de un gesto, una caricia,
el amor de una sola mirada,
el amor, sentimiento y delicia,
de un hombre hacia su amada.
Y recordar sus besos dulces como la miel,
que brotan de sus labios, con sabor a fresa,
mientras mi lengua roza su dulce piel,
y en mis brazos recibo, a mi príncipe.
Y el suave susurro de nuestras voces,
y la descontrolada respiración,
con el preludio de nuestros roces,
nos provocan la excitación.
Nuestras lenguas y dedos entrelazados,
y los ojos, ambos cerrados,
nos dejamos envolver enamorados,
en dulces sueños, muy mojados…
Lo mejor acaba de empezar,
y estamos en el límite de la excitación,
lo que viene después, no te lo voy a contar,
pero lo dejo a vuestra inteligente imaginación.
Yo quisiera…
Sigo sin saber de ti y me siento horrible. Sé que no ha pasado mucho tiempo, solo llevo la vida y días sin saber de ti pero me es demasiado. Estoy de muy mal amor. No sé que me pasa. Nunca había estado así. Estoy muy sensible a todo. No importa que esté haciendo, en ti pienso a cada momento, terriblemente entristezco y te lloro más que un río. Me siento como si me hubieras abandonado, así de mal estoy. Te necesito muchísimo. Así no puedo seguir. Esto me está matando.
Me da miedo perderte… me da miedo no poder tenerte… perdón por estar así… por lo menos puedes darte cuenta del gran impacto que causaste en mi vida.
Necesito escucharte… quiero darte un beso inmensamente apasionado que no tenga fin.
Quiero estar pegada a ti, sin dejarte ir… Mi vida, ¿qué me hiciste? ¡Yo nunca me había sentido así! Nunca me había sentido tan vacía, pero tan llena de amor… estoy extrañándote muchísimo… es injusto querer tanto a alguien sin poder sentirlo, sin poder tocarlo, sin poder verlo. Quisiera verte a los ojos y lentamente acercarme a tu boca y besar esos labios exquisitos que tienes.
Quisiera poder probar esa lengua que jugueteaba con la mía esa noche… esos labios que me besaban tan apasionadamente… quisiera sentir tus dedos tocarme otra vez, tus manos acariciando mi cuerpo desnudo… quisiera pasar mis manos por todo tu cuerpo y conocer todos tus rincones… quisiera poder mirarte a los ojos y dejarte saber solo con la mirada que te deseo con pasión insaciable…
Quisiera pasar mis labios lentamente por tu cuello, descendiendo hasta llegar a tu parte mas sensible y hacerte explotar… quisiera pasar mi mano por tu cabello, pasarla por tu cara, acariciándote apasionadamente, tocando tu abdomen y pasando mis uñas rasguñándote suavemente…
Quisiera tomar tus manos y no dejarlas ir… quisiera que me pasaras tus manos por la espalda y llegaran hasta mis caderas… que me tomaras de ellas, y lentamente acercándote a mi, penetrando mi ser…
Quisiera estar hundida en la pasión contigo, estar disfrutando tu presencia, disfrutando nuestros cuerpos hechos el uno para el otro… quisiera que lentamente me bajaras a la cama (o al piso, o a la mesa), que estuvieras encima de mí, y sentir tu aliento en mi cuerpo… tener tus manos entre las mías mientras meces tu cuerpo y me haces tuya…
Quisiera sentir tu cuerpo sudado contra el mío… quisiera probar cada rincón de tu piel, probar tu cuerpo que ha sudado gracias al momento tan bello que estamos viviendo juntos…
Me gustaría que tocaras mis senos y que pasaras tu lengua por mis extremos, me gustaría pasar mis labios y mi lengua por tus piernas, poniéndote nervioso sin saber si voy a probar tu esencia o si voy a seguir hacia tu abdomen recorriendo el resto de tu cuerpo hasta que mi boca encontrara la tuya…
Quiero perderme en tus ojos y conversar sin palabras, me gustaría que tu alma encontrara la mía en este acto tan ardiente, tan jugoso, tan deseado por los dos.
Me gustaría que pasaras tus labios por mi cuerpo, y tu lengua acariciando con locura y con ternura mi existencia.
Me gustaría que con tus labios y tu lengua jugaras y probaras el néctar de mi esencia… me gustaría saborearte milímetro a milímetro hasta probar tu almíbar en mi boca y seguir dándote placer…
Quisiera perderme en tu cuerpo y nunca encontrarme… deseo tanto tus besos, tus caricias, tu cuerpo, tu mirada, tu aliento… te amo tanto lindísimo. Sin ti me siento un ser sin importancia. Amor, eres todo lo que me importa… eres lo mejor que me ha pasado en la vida, y lo peor que me pudo haber pasado es la distancia que nos separa.
Amor, no sé cómo demostrarte cuánto te amo.
No sé como asegurarte que tú eres mi vida, por eso he estado tan mal… porque no te tengo conmigo.
Eres el amor de mi vida… eres mi único pensamiento… mi ser y mi vida te pertenecen a ti… mi corazón se quedó allá contigo… no sabes cuánto quisiera darte, cuánto quisiera ofrecerte.
Hermoso, me hubiera gustado conocerte en otra situación… estando casado tu, y yo con tanta carga que no debo mencionar, la vida se nos complicó más que ni por la distancia.
Te extraño y te necesito demasiado… otra vez, perdóname por vivir tan lejos.
Te amo.
¿Oíste? Te amo y eso es lo único que debería importarme, lo malo que eso es lo que me tiene tan mal… sin ti me siento asfixiar, me siento sin vida, me siento en la soledad. Te extraño. Te amo.
Desnúdame
Ven a navegar por mi cuerpo desnudo,
con tus manos ardientes de pasión
descubre mi sensibilidad
y ahógate en mis ríos de ansiedad.
Recorre cada parte de mi cuerpo,
que deseoso está de ti
estremécete y entrégate
que tu excitación me hace desmayar.
Acaríciame lentamente,
hazme resurgir
rodea mi cintura,
bésame con locura,
hazme delirar,
enrédate en mi cabello rizado
y no me dejes nunca escapar.
Mírame a los ojos
mientras tus manos siguen recorriendo mi cuerpo
encuentra mis oscuridades
y navega en ellas sin recelos.
Déjame sentir tu firmeza
que provoca jadeos y suspiros sin frenos ni esperas.
Ámame esta noche amor,
que necesito hoy sentirte dentro de mi
y disfrutar lo nuestro
como cada noche se vuelve éste…
nuestro tan esperado encuentro.
Sensaciones
Ojos rojos, antojos te toco y emprendemos el vuelo en frecuencias distintas, tocamos canales de los sentidos vividos, diluidos en un suspiro.
Toco tu boca con mi lengua, abrazo tu corazón, tus ojos son las alas de mi partida híbrida de placer.
Te reconozco en la oscuridad por el olor de tus poros, mojas mi piel. Lágrimas caen en mi cuello no se si te volveré a ver, empalagaste mi esencia y sin decencia te hago mío una y otra vez, al revés, al derecho. Estrecho es el pasillo, el piso frío, me conecta a la realidad, me miras con una sonrisa adormecida haces que me decida a darte mi número.
Noche de placeres sólo eres y punto.
Desnudo
Te amo desnudo y…
Me gusta amarte así, porque de esta manera no hay tapujos ni misterios, porque mi cuerpo al estar desnudo a la hora de amarte se entrega sin trucos, sin disfraces, sin reservas…
Desnudo te amo porque…
Siento hasta el fondo tus caricias, el recorrer de tus manos por mi piel sin dejar un solo rincón sin acariciar, me hacen ver mi cuerpo vestido de tu piel y tus caricias…
Cuando tus besos visten mi cuerpo con tu saliva, es cuando pienso que ¡Mucho vale la pena amarte desnudo!…
Y, me gusta amarte así…
Dominio sexual
A toda tu lengua busco el reverso,
polémica de tus ansias convergentes,
a tu desnudez, me ciego,
mis oídos duelen, brotan sangre de placeres.
Me esclavizo ante tu lava supurante,
ardo en ella como masa independiente,
se queman en tu ombligo mis cenizas,
y arden tus humores transigentes.
Voy y vendo dando seno a quien me place,
mas… para ti montañas,
la “Venus” llena de arboledas.
Secretos en la almohada
Sentía claramente como era ver cerrarse detrás de mí, la puerta de la habitación, la oscuridad lleno el cuarto, excepción a la enorme ventana qué era alumbrada por la luna.
En vez de temer a esa oscuridad, me sentía tranquila ya qué él estaba junto a mí; parecía una danza qué jamás acabaría.
Después para unos segundos, viéndonos fijamente como si fuera la primera vez, conociendo nuestros sentidos; traspasando con la mirada el calor qué ya había.
Yo pienso qué no fue tan inútil lo qué tuve qué esperar, esta vez no se irá, yo no intenté discutirlo, lo sabe y lo sé. La pasión nos consumía no hacía falta esperar lo qué vendría.
Sé qué eso no fue querer, porque en sus ojos yo me pude perder; en ese momento daba todo por él, sólo esperaba que lo dijera.
En ese momento sus labios se entrelazaron con los míos, y todo calló en el deseo…
Pregunté a la noche si había visto alguna vez, dos pieles abrazándose en una misma piel; mi cuerpo era casi suyo, su cuerpo era casi yo, no era fácil romper lo qué parecía mentira. No habría muerte en el mundo qué consiguiera matar una historia de amor.
Le regalé mi cintura y mis labios para cuando quisiera besar, le vendí mi locura y las pocas neuronas qué me quedaban ya; le di hasta mis suspiros con tal de qué no se fuera más.
Porque para mí fue lo más importante en el mundo, fue la fe con qué vivía, las ganas de reír, ya qué yo creía qué nunca podría vivir sin él.
Estaba imaginándome el final, y me daba miedo pensar qué algún día llegaría.
No quería esta vida sin él, no la podía entender, ese día me di cuenta que lo amaba, pero temía dejarlo partir, sin saber vivir. Tanto amor… no duraría mucho.
Fue muy de mañana, una de esas mañanas insolentes que se cuelan muy temprano a través de las cortinas para que todos despierten y las admiren. Pablo se movió junto a mi en la tersura de las sábanas floridas y perfumadas.
Su voz todavía espesa de sueño, sus dedos persiguiendo el hilo de luz qué me bailaba en la nariz; su beso, dieron cuenta de mi modorra. Corrió a levantar a persiana y el día bañó su cuerpo desnudo y todavía adormilado.
Frente al jardín, se desperezó con movimientos de pantera.
Me quedé en la cama vagamente celosa de algunos ojos madrugadores que pudieran poseerlo desde lejos.
Algo dije que le hizo gracia, después se oyó la sirena de una patrulla, abrazados, vimos su estelar rasgar lentamente la superficie plateada entre los puentes que brillaban como recién lavados.
En el horizonte la costa se dibujaba con nitidez y a nuestras plantas la ciudad descendía blanca y complicada hasta los muelles.
Unos minutos después todo había terminado.
Las grandes tragedias son siempre imbéciles. Nos podemos preguntar al infinito porque, porque, porque. Crueles travesuras de dioses resentidos.
¿Qué fue Memo? Una vez más ¿por qué? Un impulso caprichoso de nervios enfermos, una reacción de infantil venganza frente a una frase torpe que revive rabia de viejas rencillas, una locura incomprensible, una herida escaldada por un puñado de sal y ese hombre -la vida misma- desvanece de mi vida, sólo por cansarse de una sola mujer.
Es para creer qué somos sonámbulos en equilibrio sobre una cornisa. Qué basta la nimiedad de un virus, una absurda contingencia, una frase como la mía y la cornisa- vida serpentea bajo nuestro paso hasta entonces, seguro, arrogante, falaz. La muerte es un instante, en un inicio que quería tomar.
Sudo al frío al recordar ese día, de semanas y meses. No creo que muera algún día, no creo en el azar, sólo creía en su sonrisa azul y su mirada de cristal y en los besos que me dio.
Sólo él supo doblar mi razón, porque nadie lo amó así como lo hago yo, aún cuando el no lo hizo.
Yo no puedo olvidar
Yo no olvido tan fácil las cosas,
aún recuerdo tu aliento sobre mi piel,
aún siento tus caricias,
de la cabeza a los pies.
No puedo olvidar tus besos,
que me devoran sin parar,
en mi cama sólo queda tu olor,
y en mis labios tu sabor.
Extraño tu cuerpo sobre el mío,
cuando juntos se volvían uno mismo,
Extraño tus manos,
recorriendo mi cuerpo palmo a palmo.
Yo no puedo olvidarlo,
como tú ya lo haz hecho,
y cómo puedo olvidarlo,
si en mi oído, aun siento tu aliento.
Hazlo ahora
Te veo
Cálido como siempre.
Miré detenidamente
Aquello que había mirado siempre
Y hoy se veía diferente.
Tu sudor recorría tu suave piel
Y yo moría de sed.
Besé lentamente tu espalda
Y con mis dedos toqué aquella parte
Mas ligera que el aire
Pero más fuerte que el mar
Y más húmedo que el deseo
Se encuentra.
¡Hazlo ahora!
Hazlo ya
Gritaban mis manos
Gritaba mi piel.
Mi rincón muere por ti
Y fue ahí
Cuando por primera vez sentí
El pecado original del que tanto me acusan
Sentí el cielo y el mar
Juntos por primera vez.
La Virgen María de mi cuerpo
Se fue
Cuando sentí
Al amor verdadero
Dentro de mi.
Tu dueña
Cuando en las noches te recuerdo
Cuando tus pasos suenan en mi mente
Como si de verdad vinieras
Mi pecho empieza a latir con más fuerza
Mi frente a sudar y mis manos a temblar
Es cuando aumenta mi deseo
Es cuando ya no soporto más tu ausencia
Y de mis poros empieza a fluir la pasión
¡La inquietante necesidad de estar contigo!
Cuando en mis sueños estas.
En ambiente agradable tenue y romántico
Se desata la iniquidad de nuestros roces
Tus labios y mis labios
A milímetros que se pierden por momentos
Respirando uno al otro, sin tocarnos
Solo con mirarte el grado de excitación es tan intenso
Que se siente como fluye la sangre en tus venas
¡Cómo atormenta deliciosamente tu mente!
¡Cómo atesoras un beso que no llega!
Incesante actividad que florece y que crece
Cuando el momento mágico que antecede
Tus labios y los míos se funden en un beso
Apasionadamente envolvente y furico
Que enloquece tus movimientos y mis manos
Se pierden en tu cuerpo, se enloquecen con la gracia
De tus movimientos Memo…
¡Qué martirizan al no saciarse nuestro instinto!
Ya la reacción de tus besos ha hecho presa fácil de mi estado
La sangre vuela por mis venas, hierve de deseo y de entrega
Bajo lentamente por tu cuello
Con sabor a excitación
Y recorro lentamente tu cuerpo con mis labios
Y siento como tus manos me estrujan contra ti
Como con desesperación me sujetas y aprisionas
Como luchan los sentimientos por encontrar
La forma de acoplar el deseo y la pasión.
Por fin llegamos a lo que tanto hemos deseado
Una infranqueable fortaleza se abre al paso
Del flagelante tortuoso invasor
Que a su paso se adueña de suspiros y gemidos
de los más increíbles elixires deseos
¡eres mío!
Ya en los cuerpos las ataduras se han vencido
Los vaivenes de la rítmica interacción
Están en los niveles más altos de la serenidad humana
La inquebrantable lucha no cede, no hay tregua
¡Ante tal batalla que no has ganado tu, ni he ganado yo!
Pero tu delicadeza es más fuerte, y más tenaz
Como cabalgando en pos de la victoria,
Me has hecho sacar hasta la ultima gota de sudor
¡Y de vigor que yo tenía hasta antes de llegar a ti!
Me has conquistado, me has subyugado.
Tu fuerza y majestuosa potencia me han vencido
Eres increíblemente candoroso y muy hermoso
Cuando el sueño te ha ganado
Veo como el cansancio de tu mente y de tu cuerpo
Son míos, yo soy la dueña del efecto
¡Que a tu cuerpo invade!
¡Que pronuncia y que promete!
¡Que ese día llegara..¡LO PROMETO MEMO…
Quiero amanecer…
Quiero amanecer
Cansada de tanto amarte
Que mi boca sedienta
Te busque de nuevo
Que mi cuerpo vuelva a temblar
Cuando amarrado al tuyo
Reclame tus sudores.
Despertar tu guerra
Tu locura, tu osadía
Lograr que tu lanza
Me torture con su filo
Y se incruste para siempre
en mis oscuros delirios.
Quiero amanecer
Nadando en las aguas
Del deseo de tus silos
Sembrar en tu cuerpo
Como una daga, el sacrificio
De mis pudores, mi angustia
De poseerte sin sosiego
De preñarme de tus besos
De estrangular los latidos
Sucumbiendo ante tus ansias
Los dolores y el gemido
Que me arrancas con tus dedos
Cuando hurgas lo escondido
Cuando llegas y te quedas
Cuando buscas mis latidos
Cuando sales y regresas
Y posees mis sentidos
Y te quedas a mi lado
Extenuado, ya rendido
Buscando lo posible
Entre lo imposible vivido…
Hazme enloquecer
Esta noche…
Envuélveme en un suspiro
con una melodía angelical.
Llévame a un pasaje ancestral,
donde solo habitemos tu y yo.
Olvidémonos del mundo y amémonos.
Ámame tan intensamente…
Como el cauce al río
como el río a la corriente.
Tómame entera y hazme vibrar.
Que cada poro de mi piel,
sienta las gotas de vida,
¡se sienta a tu lado mujer!
Ámame entre madreselvas
Y en una alfombra de jazmín
mullido, hazme el amor,
cuerpo a cuerpo…
¡Hasta enloquecer!
Me encanta amarte
Me encanta amarte
Me encanta besarte
Me encanta tocarte
Me encanta todo lo que sea de ti.
Acariciar tu rostro
Besar tu rostro
Acariciar tu cuerpo
Besar tu cuerpo.
Sentir como me amas
Sentir como me besas
Sentir como me tocas
Sentir todo lo que sea de ti.
Acaricias mi rostro
Besas mi rostro
Acaricias mi cuerpo
Besas mi cuerpo.
Siento tus cálidas manos
Rozando todo mi cuerpo
Desde mi cabello
Pasan por mi rostro
Por mi cuello
Por mi pecho…
Te detienes, me observas
Mas no dejas de acariciarme
Provocándome aun más.
Me besas con mucha pasión
Y tus manos siguen recorriendo mi cuerpo
Recorren el abdomen
Pasan por el ombligo
El vientre…
Provocándome aun mas
Las piernas, todas mis piernas
Mis pies
Y los dedos
Y me provocas
Y sigues recorriendo mi cuerpo
Y a su vez besándolo.
Las piernas las besas
La entrepierna la besas
Y me sientes provocada…
Emocionada…
Tus manos por mi espalda
Vuelven a bajar hasta mis piernas
Recorriéndolas
Pasando por la entrepierna emocionándome mas
Y yo lo único que quiero es sentir tu cuerpo…
Sobre el mío, sentir como sudamos juntos, sentir tu amor…
Sentir como estás dentro de mí
Como nosotros dos somos uno.
Esta noche!
Mi amor,
esta noche, hazme sola tuya.
Haz explotar en mí toda la pasión.
Haz relucir al lado tuyo mi deseo.
Haz que mi cuerpo tiemble,
al sentir tus manos recorriéndolo.
Haz que mis labios sientan tu néctar,
al ser besados por los tuyos.
Haz que mi alma se pierda y enloquezca,
en medio de tanta pasión.
Mí amor,
esta noche hazme sentir mujer.
Tómame en tus brazos y llévame por el camino de la perdición
Toma mi cuerpo y aduéñate de él
Toma mis labios y calma tu sed
Mira mis ojos y sabrás cuanto anhelo ser tuya en cuerpo y alma
Siente mi respiración y sabrás como explota en mí el deseo.
Mi amor,
siente como mi piel pide a gritos,
ser acariciada por tus manos.
Mi amor,
esta noche solo hazme tuya.
Te lo pide mi cuerpo…
Te lo pide mi alma.
Sueños de almohada
Apareciste, un día, de la nada, y como de la nada te aprendí amar.
Nos fuimos envolviendo en una maraña, de sentimientos. Casualidad, bella casualidad. El amor llegó, y con ello, el deseo, sueño, con tenerte conmigo.
Te he dicho que mi cama está vacía, esa cama que ocupas noche a noche espiritualmente. Y haces que sucedan tan maravillosas experiencias en mí.
Cuando cierro mis ojos, abrazo mi almohada, te veo venir hacia mí, parado al pie de mi cama, me levanto, te tomo en mis brazos, acaricio cada parte de tu cuerpo, mis labios son como olas que arrasan tu cuerpo violentamente, pasando por las profundidades y las elevaciones naturales en ti.
Tus manos se deslizan por mi cuerpo, vibrando me entrego a ti, nuestro fluidos salen naturalmente, me siento humedecida de amor, de emoción, tu con tu virilidad penetras en esas aguas, sumergido totalmente, profundamente, acompasadamente, como la melodía mas bella a los oídos.
Así, con suavidad, una y otra vez, me gusta sentirte, pero mas me gusta estar yo poseyéndote, subo a tu montaña, me poso en ella, esta majestuosa, siento su poder, me abalanzo siento su totalidad, dentro de mí, me poso, me levanto, me vuelvo a posar y así pasan los minutos.
Siento tu roce en mí, como un viento fuerte que hace vibrar lo más profundo de mi ser, siento como mi cuerpo va entregándose, va cayendo como en un abismo profundo de éxtasis.
Vibra mi cuerpo, mi cerebro no resiste las descargas de tanto placer, me embarco en este viaje profundo, me dejo llevar, cual barco en alta mar por una tormenta, sin poner resistencia, sin rumbo, solo el placer que me das tú acompañándome en este viaje.
Los dos a la vez, entregándonos en la intimidad de nuestras vidas, de nuestras almas, de nuestro existir.
Caricias
La habitación está iluminada sólo por la Luna. Duermes y estoy a tu lado. Acaricio tu pelo, mientras poso tus labios sobre los tuyos y recorro con mis dedos las facciones de tu rostro, aún tú… duermes.
¿Qué sueñas? Quisiera saberlo, pero te miro dormir y pareciera que por la expresión de tu rostro lo adivinara.
Tus ojos, aún cerrados, parecen abrir la puerta a la fantasía, a un mundo de sueños en donde te apoderas de todo. Tú sueñas con amor, pues tus labios se sonríen levemente y tu sonrisa carmín enciende tu faz. Sueñas y yo… acaricio tu pelo.
Mis labios poseídos por el deseo incontenible de besarte, se posan suavemente en tus labios para que no despiertes.
Sin embargo, abres los ojos, parecen dos luceros que brillan en la inmensa noche. Tu mirada seductora penetra hondamente en los míos. Me estremezco y tú lo percibes.
Me besas tímidamente y me estrechas fuertemente como para encadenarme a tu cuerpo y tener la seguridad de que no escaparé de tus brazos. Recorres con tus manos cada rincón de mi cuerpo y yo sólo me limito a… acariciar tu pelo.
Tomas mis manos entre la tuyas y las guías por todo tu ser, navegan nuestras manos por todo tu ser. Mis labios abrasadores besan tu rostro, inquieto y apacible simultáneamente, cubriendo con un beso cada una de tus facciones. Miro tus ojos que incineran mi corazón y tus labios tan sensuales son sorprendidos por un beso profundo de los míos.
Continúo por tu cuello; besándolo, mordiéndolo, una y otra vez, te siento excitado y eso me estremece.
Anclo en tu pecho, con mi cara acaricio lentamente tu pecho; lo beso avanzando, casi imperceptiblemente, hasta tu ombligo, me detengo pudorosa; pero, a pesar de ello, introduzco uno de mis dedos en él, palpándolo muy despacio.
Escalan mis manos por tu pecho y se posan sobre tus hombros fuertes que han sido debilitados por ellas, bajan, pausadamente, por tus brazos para encontrar tus dedos y entrelazarlos con los míos. Cierras los ojos y… me besas.
Mis dedos caminan por tu cuerpo, una zona enteramente desconocida e infinita, pero vuelo repentinamente a tu rostro, con mis dedos anulares recorro todas las facciones de tu rostro, pero mis dedos… tiemblan al tocarte.
Acaricio cada uno de tus párpados y las pestañas que protegen tus hermosos ojos. Naufrago por el río de tu nariz que conduce al mar de tu boca.
Tu nariz es el puente entre mis dedos y tu dulce sabor. Beso sólo tus labios, despacio, muy despacio, miro tus ojos cándidos y mis manos aún temblorosas acarician… tu pelo.
Me recuesto sobre tu pecho desnudo y siento el calor de tu cuerpo; puedo percibir el acelerado latir que marca el ritmo de tu corazón. Besos suaves van palpando tu pecho ansiosa de tenerte y con mis manos voy señalando el camino que he de seguir con mis labios.
Mis piernas rozan las tuyas con cierta timidez. Ascienden y descienden acariciándote. Se sienten cálidas y envolventes, abrasadoras. Tomas mis manos y las llevas por los senderos de tus muslos hasta tu masculinidad y allí… me detengo a beber su néctar.
Acaricias lentamente mis piernas. Tus manos grandes, suaves, cálidas, apasionadas, me estremecen hasta el punto de la desesperación. Tus labios ardientes besan poco a poco mis piernas hasta llegar a mi vientre.
Me acaricias con tus labios, intentan morderme. Me desespero y eso te fascina. Tomas mis senos frágilmente con tus dedos, los besas, los presionas contra tu pecho. Me besas con una pasión incontenible.
Tus manos cabalgan por mis colinas aún no perturbadas, acaricias mi espalda entre las sábanas y tus dedos la puntean, excitándome aún más. Tus dedos se entrelazan con mi pelo y éste se revuelve por el movimiento sensual de nuestros cuerpos.
Ha llegado el momento de entregarnos completamente, el instante en que serás mío y seré tuya, en cuerpo y alma, seré tuya.
Me posees y unimos nuestros cuerpos fundiendo nuestros corazones a un mismo compás, se aceleran. Cierro… los ojos… muerdo tus hombros… te abrazo con fuerza.
El néctar que emana de ti se confunde con el mío en la explosión de un orgasmo y penetra violentamente por el sendero del placer infinito… En el ocaso de la noche, nos entregamos el alma, el cuerpo, el ser.
Nuestros cuerpos siguen desnudos y tibios sobre la cama revuelta y húmeda.
Estás a mi lado. Se apaciguan los latidos de tu corazón y del mío, estamos tendidos sobre las sábanas que se enfrían lentamente mientras transcurre la noche llevándose a luz de la Luna que ha sido cómplice.
Te observo dormir, esta vez desnudo junto a mí, exhausto, apacible. En tu rostro, se refleja la serenidad de tu alma. Tu cuerpo me parece más hermoso después de tenerte. Te siento tan mío, tan vulnerable a mis besos y caricias; sin embargo, sólo quiero… acariciar tu pelo.
Mi vida se pierde en tu cuerpo
En tus manos cuelga mi fantasía,
donde tu sonrisa es invitación
a un viaje libido
donde deposito la ilusión
de tu cuerpo entrelazado a mi alma
en la cama de la perdición.
¡Que se detenga el tiempo!
que no hay segundos para pensar…
La ropa desaparece
y quedas vulnerable ante mi,
ante mi deseo extasiado
por dominar tus caderas enardecidas;
de tus glúteos apoderarme con mis manos
y guiarte al infinito de mi ser;
toma con tu boca mi piel,
tierna flor de primavera,
que quiero vencer al tiempo,
a la disputa del amor y lo correcto,
que sólo hay una vida
y la mía se pierde en tu cuerpo.
Mi vida se pierde en tu cuerpo
En tus manos cuelga mi fantasía,
donde tu sonrisa es invitación
a un viaje libido
donde deposito la ilusión
de tu cuerpo entrelazado a mi alma
en la cama de la perdición.
¡Que se detenga el tiempo!
que no hay segundos para pensar…
La ropa desaparece
y quedas vulnerable ante mi,
ante mi deseo extasiado
por dominar tus caderas enardecidas;
de tus glúteos apoderarme con mis manos
y guiarte al infinito de mi ser;
toma con tu boca mi piel,
tierna flor de primavera,
que quiero vencer al tiempo,
a la disputa del amor y lo correcto,
que sólo hay una vida
y la mía se pierde en tu cuerpo.
Nuestro encuentro
Al encontrarnos de frente tú y yo descubrimos que el mundo queda reducido a un pequeño espacio, lentamente me tomas la mano y percibes que estoy temblando. Es en ese instante que me tomas en tus brazos, sin pronunciar palabra, me miras fijamente y ves que me pierdo en tu mirada. Es ahí cuando el deseo recorre mis venas a una velocidad indescriptible y mi pulso se acelera, tú con la palabra precisa me susurras al oído lo que quiero escuchar, que me deseas tanto que no vas a parar…
Te abrazo fuerte y con mis ansias agitadas toco tu cuerpo, ese cuerpo que ha sido mío tantas veces. Nos besamos, es como fuego que quema nuestros labios, tus manos parece que son alas que vuelan libres por mi cuerpo, ese cuerpo que pide a gritos tu esencia, tus besos.
Tus dedos me despojan del vestido que me cubre celoso de tus ojos, somos uno cuando estamos solos, ya desnuda observas mi silueta pasmado, me acaricias de nuevo, despertando toda mi pasión, mi lujuria, mi deseo por ti…
Ahora tomo con firmeza tus manos en las mías, llevándolas a mi cintura… al sentir tu aroma mis anhelos crecen, mi boca con desespero besa tu cuello, tu pecho, siento tu corazón que de tanto latir se puede salir, no puedo resistir, mis manos y mi boca se pierden desbocadas y recorren cada rincón de tu cuerpo…
Tomas mis pechos en tus manos… deslizas tu mano por mi vientre para llegar donde quieres.
Ya desnudos en el lecho, nuestra intimidad es eterna, nos bebemos esta pasión de un solo trago. Percibo tu fuego y respiras mi aliento, nuestros cuerpos se confunden en un mismo pensamiento y así sin palabras… ves en mí un lienzo y tú un pincel capaz de dibujar lo que quieras imaginar.
Es el momento… me tomas, deslizas tu mano y percibes la calidez, el aroma de mi piel, con tu cuerpo que me cubre.
Eres mío… Te abrazo fuerte porque no quiero perderte, te pido que no te detengas, mil gemidos salen de mi boca, abro los ojos y en tu rostro, veo que tanta dicha es poca.
Mis manos atadas a tu espalda se deslizan por la húmeda piel, es como si la materia se escapara del cuerpo. Respiro tu aliento, recibo tu fuego, la fuerza de tu sangre, la vibración de tu pulso en mis nervios.
Se fundió mi cuerpo con el tuyo, una dulzura sin forma, toma la silueta de mis hombros, y la ternura se asoma… por mis manos a tus ojos, tengo en los dedos el molde de tu rostro, tienes los labios saciados y tu pecho ungido por mis besos.
Descansas en mi cuerpo, me he convertido nuevamente en tu lecho, después de alcanzar el cielo, regreso tranquila a esperar con recelo cuando será de nuevo NUESTRO ENCUENTRO.
Bajos instintos
¡Bajos Instintos! En el profundo oscuro de tu mirar,
puedo descubrir lo que quieres de mi en verdad,
paralizas el tiempo y al mismo momento lo dejas correr,
mas dejar de pensar en mí no lo puedes hacer,
por que no lo puedo entender,
con tus ojos puedes desnudar mi corazón,
tus manos siento en mi pecho tocar,
si ves bien dentro de él,
sabrás que en el siempre estarás…
Siento tus suaves manos por mi cuerpo recorrer,
al tiempo que siento tu calor como una enorme entrega de placer,
no nos podemos detener…
pues el corazón nos dicta que lo empezado tiene que proceder,
tu cuerpo descansa sobre mi,
después de una entrega por amor,
sobre mi espalda siento tu respiración agitada
de la entrega que se dio,
Mis labios son tu fuente de amor,
suaves labios anhelas tocar,
con los tuyos suaves como miel,
que son un irresistible fuente de placer,
tus ojos, tus manos, tus labios, y tus dulces pensamientos,
ellos en conjunto fueron los que me atrajeron
como pensar que esto tendrá final,
el amor aquí entre los dos es uno hasta la eternidad,
tu me quieres yo te quiero,
bajos instintos de dos, ¡no, nunca se vayan!
avivan la llama de nuestro amor
Hoy tengo ganas
De recorrer el infinito de tu cuerpo
De deleitar mis sentidos, al acariciarte
De sentir latir tu corazón con fuerza
Al estremecerte por mis caricias.
Tengo ganas de saborear el néctar
De tu sexo, recorrer tus entrañas,
Adentrarme en ti, sentir el sabor
De tu piel en mis labios.
Conocer los secretos del dedo gordo
De tu pie, la mentira de tus piernas
Y el sabor amargo de tu ser.
Sentir como te convulsionas,
Como me convulsiono, dándole
Rienda suelta al gusto, al placer
Y al final de este hermoso momento
Hacer explotar juntos el alma nada
Huellas
Penetro tu piel
me deslizo en tu cuerpo.
Caminas al abismo
que te lleva a mi presencia.
Me atrapan tus manos,
destrozas los pensamientos
de ti misma.
Tus labios rompen el silencio
del amor prohibido.
Sigo tus huellas en las brazas,
que dejan lágrimas.
Te desnudo como fruta de verano
Te desnudo como fruta de verano.
Desgajo tu piel lentamente de tu blusa
y extirpo tu sostén como semillas.
Tu azúcar he encontrado.
Brota jugo de tus labios
con irremediable ácida dulzura
y mis dedos se adhieren como cáncer a tu piel.
No merezco esta bendita perdición ni la agonía,
pero estoy aquí,
trazando mi paso en tus aromas.
La entrañable sensación de tu mirada
engrosa sin dificultad mi aliento.
Todo el tiempo alrededor
es un coctel de aroma y de sabores
que descubren las texturas de tu cuerpo
y la prolongación de tus caderas.
Fusionados, somos un guayabo
enraizado entre las sabanas.
Somos una maraña de carne y de convulsiones.
Mi reflejo se suspende en las lunas de tus ojos.
Dos liquidas cerezas
que emigran a la irrealidad y el surrealismo.
Tu pecho es un colchón velludo desnudo,
creado como un portal del mundo al paraíso.
Te desnudo como a fruta de verano.
Aspiro tu veneno
y me derrito en el sabor intenso de tus labios.
Desean morder mis dientes tus mejillas, suaves de manzana.
Me extasío entonces en tu cuerpo,
y la pasión te consume poco a poco
hasta lograr llegar al fin contigo…
Desde adentro,
Todo el ser y los deseos,
Pareciera que a gritos,
Nos piden explotar…
Regálame una noche, una noche apasionada
Quiero probar ansiosa la ebria miel de tus dulces labios. Pecar de amor contigo.
Dios sabrá cual será mi castigo, por amarte como solo yo te amo.
Envuélveme en tus besos, peligrosos abismos de misterio, que como olas inquietas me arrastran hacia ti.
Hazme caer en tus brazos, excitantes trampas permitidas.
Detenme, no me dejes ir aunque yo te lo pidiera, hazme de tu amor, la más dichosa prisionera.
He derribado el muro que me impedía amarte como debiera.
Ahora soy toda tuya, mi cuerpo es todo tuyo, mi alma es toda tuya.
Estoy a la disposición de todas tus fantasías.
Has conmigo lo que quieras.
Desnudos nuestros cuerpos se entregarán al deseo, y en un beso profundo explotará toda la pasión contenida.
En un momento de respiro, delirantes mis labios gritaran que te aman, pero nadie oirá mi voz, el mundo estará dormido, ajeno a lo que sucede.
Solo existiremos tú y yo, solos en este mundo.
Presos voluntarios en el éxtasis de la noche.
No tengas miedo de amarme, todo esta permitido en este juego peligroso, en este juego prohibido.
Amémonos amor, amémonos sin miedos, disfrutemos de este paraíso pasajero.
Aunque luego de esta gloria… Dios furioso nos expulse y nos condene al destierro.
Me atrapas…
Me atrapas con tus brazos de enredadera
que suben desde mis pies hasta el pelo
hasta llenarme de primaveras.
Botones de rosas se abren en mis campos
cuando haces tu jornal cada día
siento los pasos de tu cuerpo
que abren caminos en la tierra prohibida.
Tus manos de hombre labriego
surcan mi cuerpo
y siembras en mis entrañas
la semilla de la vida.
Riegas mis campos con besos
que alimentas con caricias
Eres mío
Eres mío, solo mío.
Porque nadie te hará estremecerte de placer, porque solo yo se hacerte explotar y gemir.
Mío, porque todavía te siento dentro de mi fuerte haciéndome sudar, haciéndome gemir perdiendo la razón.
Mío, porque nunca olvidarás mi forma de besarte, acariciando todo tu cuerpo con mi boca hundiéndome en tu sexo, comiéndote hasta que llegaras al final.
Porque todavía te siento tras de mí ahogándome de placer, besando mi espalda erizando mi piel y susurrándome al oído eres mía y yo soy tuyo, mientras tus manos juegan con mis senos haciéndome enloquecer.
Mío, porque nadie accederá a tus más profundos deseos de hacer el amor de mas de mil formas.
Porque recordarás que desquitábamos nuestras ganas escondidos y tratando de ahogar nuestro éxtasis mordiendo nuestros labios, rasgándonos las ropas, apretando nuestra piel, diciéndonos todo con los ojos, dejando que el mundo girara mientras hacíamos el amor en el carro.
Siempre serás mío, solo mío, nunca lo olvides.
Y cuando sientas otra boca, otras manos, otra piel, los recuerdos te torturarán, o despertarás en las noches sudando porque has soñado con mis caricias, mis besos, mi lengua, mi cuerpo.
Al igual que despierto yo, lamentando tu ausencia, recordando tu cuerpo.
Así que tu siempre serás mío y yo tuya, aunque estás con otra y yo siempre pensando en ti.
Aun te quiero MEMO.
Una noche
En una noche de tormenta fui tuya,
En una noche de tormenta sacudiste mi vida,
Como un rayo implacable traspasaste mis defensas,
Tal como un relámpago en la noche,
Iluminaste mi cuerpo con tus caricias,
Besos y explosiones de deseo.
En una noche de tormenta experimenté la magia
De perderme en tu cuerpo,
Y la excitación de una fusión total;
Llegando entre besos y caricias, al clímax enervante del deseo.
Tu esclava
Y fue en mis labios, esa noche
Donde embriagaste tu deseo
Te permití dominarme
Entre tus cadenas, tu sexo
Entre delirios fantásticos
Me hiciste tuya,
Me involucraste en tu rima
De notas acompasadas
Y al son de tu melodía
Bailé toda la noche
Sensual… sexual…
Delicioso néctar
Estar entre tus brazos
Deslizarme por tu cuerpo
Y tú en el mío
Hallar el ajuste perfecto
Entre mis piezas, las tuyas
Entre mi copa, tu vino
Entre mi fuego divino
La esencia de tu piel
Comenzaste en mis labios
Seguiste en mis calores
Impregnada quedó
De ti, mi cintura
Llena de ti, mi entraña
Saturado el aliento, mi respiro
Ahogada en tu boca, mi nostalgia.
Desnudez…
Déjame vagar en tu mirada
Y húndete despacio en la mía;
Conoce la desnudez de mi alma
Y navega por mi intimidad secreta.
Déjame acomodar en tu corazón palpitante,
Resbala por el ondulante vaivén de mi imposible,
Toca con tus alas mi ilusión,
Abanica con sonrisas mis secretos
y reposa sereno, en la desnudez de mi alma.
Roza, suavemente, mis anhelos.
Delinea, lentamente, el borde de mis sueños.
Cobija, tiernamente, la desnudez de mi alma.
Calma con sigilo mis temores,
Acaricia dulcemente mi esperanza,
Acuna con sonrisas mis sentidos,
Deslízate en la desnudez de mi alma.
Déjame reposar en tu tibio pecho,
Cálidamente entre tus brazos.
Disfruta paso a paso y en silencio
El viaje que iniciaste…
Y fúndete en la tibia desnudez de mi alma.
Tómame
Tus manos se deslizan sobre todo mi cuerpo,
caricias suaves que queman por dentro…
Quitas el encaje que cubren mis senos,
encaje excitante de color negro…
¡explosión electrizante al sentir tus besos!
Tus manos temblorosas desprenden el ligero…
que sostienen las medias del placer completo…
como queriendo beberte el vino más secreto,
de entre mis muslos, de entre mis pechos…
Hasta embriagarte de lujuria y también de sexo…
Sabores desconocidos que tu lengua ha probado
Son sabores exquisitos del amor apasionado…
Rodeas mi cintura para seguirme amando…
Penetrando en lo profundo hasta quedar extasiado,
hasta beberte de mis labios el amor apasionado.
Y al sentir tu cuerpo fundido al mío
deliciosa sensación de llegar al vacío
En donde solo hay placer y eternos gemidos
Pasiones misteriosas que embriagan mis sentidos
Hasta desear otra vez que me tomes, amor mío.
Despertar del amor
Despertar junto a ti y aspirar el aroma de tu piel mientras miro tu cuerpo totalmente desnudo dormir, es el momento que motiva mis deseos de vivir.
Y el contacto de mis labios humedeciendo los tuyos, despierta en nosotros el más primitivo de nuestros instintos.
Poco a poco nuestros cuerpos se funden en el fuego del deseo y la pasión.
Hacer el amor contigo es mucho más que eso, es sumergirse en un manantial de agua cristalina y subir al mismo cielo o condenarse en el infierno…
Cuando te tengo en mi cama
El mar que miro en tus ojos,
Las olas cuando me amas
Son parte de cada noche
Cuando te tengo en mi cama.
Deslizas suaves tus manos
Y llegas hasta lo oculto,
Devuelves con cada beso
Esa tibieza en lo oscuro.
Una sensación al amarnos
Que recorre nuestros cuerpos,
Nos hace temblar de miedo
Y sentir muy dentro un fuego,
Ese mismo que nos quema
Y podría derretir el hielo.
El amor que día a día
Tengo en ti como un decreto
Me da placer y locura
Que vibro con un solo beso.
El mar que miro en tus ojos, las olas cuando me amas
Son parte de cada noche
Cuando te tengo en mi cama.
Hazme sentir
Ven no tengas miedo
hurga en mi cuerpo, hazme tuya
sacia en mi, tu sed de amar,
sube despacio y moja mis orillas
que latentes van hasta tu boca
siente el temblor de mis entrañas
que piden a gritos me vuelvas loca.
No te detengas, baja despacio
sigue fundido entre mis abrazos
ahora liba mi aroma de mujer
hazme estallar de placer
hazme gritar como nunca
déjame ahogarme en tu ser.
Mientras llueve
Mientras llueve el tiempo no detiene su carrera
aunque el cielo cante a coro de mil gotas limpias
el oratorio profano del cielo guinda
preñando a la tierra amorosa que le espera.
Cuando caen las primeras gotas de platino
el suelo desnudo se persigna y se complace
gustan de observar por las ventanas los amantes
el apareamiento de la carne con su espíritu.
Y mientras yaces insomne atenta escuchas
el crepitar de mil seres que pacen ansiosos
a tu lado observo tu desnudez limpia y púrpura
Fluorescencias brotan de tu pubis delicioso
de nube gris eléctrica visto mi locura
lluevo sobre ti tierra fértil de mis antojos.
Me gustaría…
Me gustaría averiguar si como hueles picas en la piel
Si así como miras con deseo amar
O si tu cabello reposa durante los amaneceres de otra
Así como lo haría conmigo.
Si la picardía que siento cuando me hablas es perenne
Si los calambres de pasión existen solo en mis sueños,
o si atropellas con tu sustancia, libido, y sudor.
Si tus nalgas son templos de amnistía
O campos de querellas matutinas.
Quisiera censar en tu cama el grado de tus movimientos
Y disponer de tu cuerpo para revertir mi ira
Para devolver el alma a pedazos
Y regurgitar los recuerdos negros de la razón.
Déjame experimentar, ser niña y mujer
Besarte como quien nunca se ha equivocado
Revertir mis errores, redimir mi cuerpo, mis entrañas.
Permite gritar, permíteme llorar, devuélveme la vida.
Entrega
Cuerpos desnudos
Manos que se buscan
De extremo a extremo
Entre las sombras.
La piel el pebetero
En que se encienden los besos.
El camino de espinas
Que conduce al pétalo
Abierto, húmedo, oloroso
Bajo el Monte de Venus.
Los dedos temblorosos
Auscultando el misterio.
El rojo de la flor
Y de la carne
Las gotas de sudor
Y de la sangre.
El vaivén de la espina
La humedad de los sexos
Un gemido en la garganta
Y dos cuerpos satisfechos.
Abierta queda la flor
Y doblegada la espina.
El secreto del amor
La luz que nos ilumina.
A una bella noche de pasión…
Hay fuego en el corazón…
en la mente y en las manos que acarician sin tocar
que perciben sensaciones al desliz sobre la piel,
en un sueño cadencioso que jadea sin parar,
hay tibieza en el ambiente y frescura en el sentir
es una ola embravecida que se acerca y se va… es turbulencia…. es frenesí…. es deseo….
es sentir… es volcán en erupción,
es el llanto del placer, es tristeza, es alegría,
es compendio de amarguras y cantar de bellas aves,
en el frío declinar de una tarde sin mañana,
del principio sin un fin,
es estridente y alucinante el sonido que te indica… ahí está…. es tuyo…. cuan inmenso y fugaz,
cuan hermoso y radiante en su piel de soledad, hay secretos…. hay entregas…. hay silencios…. hay pesares…. hay amores que no están… hay vanidades que se sienten, hay frialdad en unas manos, hay frialdad en unos pies, quizá hielo hay en el alma y un constante invierno eterno que maltrata y reduce, que envuelve y aprisiona, que se estanca y prevalece, que no quiere ya marchar… y hay efervescencia en mi sentir, hay fuego en mi corazón, y voluptuosidad en mis maneras, hay pasión en lo que digo, en lo que pienso, en lo que escribo, en lo que siento, hay deseo de vivir…!
El deseo de ti
Cuando me invade el deseo, pienso en ti, y me imagino lo que estaría haciéndote en ese momento… No tienes ni la más remota idea de todo lo que me imagino contigo y entonces el deseo crece más y mas en mi interior…
Mi saliva vestirá tu piel desnuda;
Mis manos dibujarán como un Da´Vinci tu cuerpo delineando paso a paso con la punta de mis dedos y mas tarde con mi húmeda lengua;
Mis caderas bailarán en su fiesta privada con las tuyas y un solo gemido brotará de tu garganta y de la mía… Y el deseo sigue creciendo, ahora tu piel como un abrigo cubrirá la mía y otra vez tu lengua será el cincel de mi tibio cuerpo y de nuevo llegaremos al jardín del deseo… Y esta vez nuestro gemido estremecerá a la tierra y despertará el instinto mas primitivo de los vecinos…
Así es mi deseo por ti;
No tienes ni la más remota idea de todo lo que pasa por mi mente cuando el deseo por ti, crece dentro de mi…
No me olvides
¿Dónde estas?
Te necesito aquí, hoy que estoy triste.
Ven, déjame verte, déjame conocerte, déjame aspirar a poseerte y tenerte para mí. Aunque sea nuestro secreto, solo nuestro secreto.
Quiero sentirte entre mi piel y fundirme entre tus brazos, quiero sentir tus dulces caricias recorrer mi cuerpo de norte a sur.
Bésame, dame la humedad de tu lengua, de tus labios, haz que tu saliva se confunda con la mía creando el sabor del temperamento.
Regálame la dulce sensación de tus manos, haz que te pida más cada vez y que nunca quede satisfecha ni saciada de ti.
Tócame, y mírame a los ojos mientras siento como tus dedos hábiles exploran mis lugares más íntimos y húmedos.
¡Sigue ahí, no pares por favor! Explora, siente conmigo y averigua que más encuentras, mientras observas la pasión que desencadenan tus travesuras en mi rostro.
Sonríeme, búrlate de mi gozo, de mi placer, de la satisfacción que me haces sentir con cada movimiento en falso.
Ya te siento cada vez mas cerca, parece que eres mi dueño y que manejas mis sensaciones y sentimientos a tu antojo.
Aprovéchate, no dejes pasar la oportunidad de poseerme, de dejarme sin aliento de hacer tuyo cada centímetro de mi cuerpo.
Cómeme, succiona todo lo que te gusta de mí, devórame cual si fueras un niño amamantando, muérdelos ellos te lo piden ¿no ves que quieren mas?, quieren brotar y endurecer de placer.
¿Te gusta?
Pues a mí más.
Penétrame, invádeme; conoce mi mundo de pasión por medio de tu miembro viril, entra y sal de mí robándome los suspiros y el poco aire que me sobra. Y quédate aquí para siempre dentro de mí, no salgas nunca.
Róbame, róbame del mundo natural y llévame al trance, a lo desconocido, a lo perplejo, al sentimiento máximo del placer nombrado clímax, a donde mueres por un segundo y regresas a la vida sin darte cuenta.
Abrázame, consuela mis ansias y calma mi respiración, dame tranquilidad y hazme dormir con un beso.
Después despiértame y dúchame, asea todos los lugares íntimos en donde dejaste huella, posteriormente aliméntame y repite todo paso a paso nuevamente sin parar, hasta que envejezca y muera en tus brazos.
Entiérrame y despídete de mí. No olvides antes poner una flor entre mis manos sin vida, ya que esta me inyectará tu esencia, tu calor, tu respiración, todo lo mejor de ti, lo cual me hará vibrar aun muerta y encerrada.
Tu esclava soy MEMO…
Impregnada de ti
Noche cómplice…
de todo… para todo… en todo…
empapada de ti…
estás en mis manos…
en mis labios…
en mis ojos…
en mi lengua…
en mi aliento…
tu olor…
Cómplices de una nueva forma de amar…
donde se dejan llevar por el sentir…
sin restricciones…
sin prejuicios…
sin pudores…
Dos cuerpos en la entrega se sienten…
se moldean…
se descubren…
el beso furtivo aprendiéndolo…
pero el deseo, el amor y la excitación te vuelvo experto…
Tanto deseo contenido por tanto tiempo…
que al encuentro esa voragine explota con un simple beso…
Tus besos…
Es que existen otros mejores?
Suaves…
tiernos…
fuertes…
poderosos…
intensos…
la excitación nace tan solo al roce de ellos…
Exorbitante excitación
que a mi mente abandona,
impetuosa me visto de ella
y dejo que me arrastre a tu cuerpo…
Descomunal pasión que despierta
tu mirada… tus caricias… tus besos…
Y el universo estalló
y solo tu y yo fuimos responsables…
No me fui… no te fuiste… anclado quedaste en mi.
Placeres
Sigo cayendo hacia ti, mientras tú te hundes en mi cuerpo, deseo sortear mis besos empaparte de caricias, renacer con la luna, abrazando el sol, sin temor del amor, el hedor de un corazón dormido calcinando sus sentimientos tratando de vivir el hoy, la respiración es controlada, sentimientos absortos, abriendo las puertas al mero
placer, conexión tibia, mojada, bocas purulentas besando lo sublime de las puertas del hedonismo sin cinismo me masturbo a través de tu olor.
Cita a ciegas
Como describirla? ojos marrones juntos con los terrones de años que llevo a cuestas, negro es su pelo igual que el anhelo de sentirse ausente esta noche.
Intercambian la mirada, no se conocen pero vuelven a mirarse una y otra vez, ella es el rió prisionero de sus ansias, lo nota y le regala una sonrisa solidaria, siéntete orgullosa de ser hembra, de ser tu, empieza a quitarse la ropa descubriendo no solo su cuerpo, sino entregándose en el alma, rompiendo las cadenas del pasado! golpes, escupitajos, migas de amor rebotar en una y en otra cama, orgasmos compartidos.
Llenándote de comida y luego saludar al retrete cada vez que te sientas vacías por dentro y llena por fuera, esa soy yo es el reflejo de este espejo anuncio que hoy supe un poco quien está del otro lado.
Sueños
Me recorro concentrada espió mi cuerpo caderas anchas (recuerdos de parir), cintura?
mi sexo en abstinencia separada de la pasión conociendo la razón envolviéndome en la cordura, de tu aliento mudo caballero que galopa mis labios y humedece mi sexo, inerte sin ganas de querer, sentimientos disecados , buscando la solemnidad de la
noche.
Nos recuerdo
Nos recuerdo encerrados en la habitación, bailando sin baile.
Siguiendo el compás del silencio, roto por la canción de tu respiración y mi aliento.
Volábamos alto, viajábamos lejos. Enmarañados los cuerpos, vivíamos futuros,
Vivíamos recuerdos, tiñendo de besos la lluvia, el mal tiempo.
Éramos la furia loca de la locura en sus mejores momentos, la cordura malentendida.
Éramos la primavera desperezándose en un mundo hibernal, la ebullición de la vida.
Nos recuerdo encerrados en tu cuarto, encendiendo velas de fogosidad efusiva.
Arrebatos exaltados en las noches de deseo, que, nacido entre ansias, nos imbuía.
Las palabras que eran nuestras se escondían bajo las mantas, entre las sábanas se guarecían.
Y de pronto, un “te quiero” perdido, un “mi amor”, decidido, de tu boca irrumpía.
Éramos la fusión de una estrella fugaz con la luna, el amanecer encendido.
Éramos el secreto que todos intuyen, el más dulce y peculiar sonido.
Me recuerdo hilando hebras de fantasías en tu pelo, rescatando de tu alma casi toda mi verdad.
Buscando la certeza entre tu cuerpo, sintiendo encontrar en tu cerco mi libertad.
Susurrándote versos al oído, dedicándote poemas sin pensar:
“Somos dos versos que riman sin rima, somos la esencia de todo lo genial”.
Éramos la espera que no pierde la esperanza, lo cercano y lo profundo.
Éramos la calma en nuestras pieles perdidas y exhaustas, mapas sin ruta ni rumbo.
Te recuerdo pintándome ilusiones sobre la nariz, despertándome cada sueño.
Encendiendo aquello oscuro que alguna vez hubo en mí, lo íntimo y el misterio.
Tapando con tu contorno mis huecos, con tus virtudes mis faltas.
Destapándome la risa qu
By teresita alejandra de santa fe argentina on May 13, 2009 5:10 pm
wtf?
By Diane on August 25, 2009 4:26 pm
Te agradezco en el alma que hayas elegido uno de mis poemas para colocarlo en tu espacio, seguramente eres una persona muy sensible…
Te recuerdo que escribo para que ustedes disfruten, sientan, y se enamoren, sólo les pido, “no modificar ninguno de mis escritos”, esto quiere decir:
“Agregarles letra, cambiar palabras, cambiarle título, mezclarlo con otros poemas,o decir que son tuyos” y por supuesto, colocar el título correspondiente y mi nombre al calce pues todos mis escritos están protegidas por los derechos de autor.De hacer caso omiso a mi petición, estarías incurriendo en el delito de plagio con sus
respectivas consecuencias. Yo me pregunto, si te doy oportunidad de copiar mis poemas, para ponerlos en tu espacio, página web, blog, o simplemente, tener algo hermoso que puedas ofrecer a una chica, un chico, tus padres, hermanos, amigos, etc, a caso ¿no merezco mi reconocimiento? ¿Pido demasiado?
¿Verdad que no?…
“Un plagiador, jamás tendrá la satisfacción, la emoción, y el don con el que nace, un autor”
Por favor, coloca mi nombre al calce, y el título
El título es: Tómame y Lo que quiero contigo
Autor: Magali Sauceda
Atte.
Tu amiga Magali Sauceda
qDtb.
http://magalisauceda.blogspot.com/
http://poemasenaudio.blogspot.com/
magalisauceda.spaces.live.com
Todos los derechos reservados ©
By Magali Sauceda on September 13, 2009 1:11 pm
Mui lindo!
By TefyAri! on November 6, 2009 4:34 pm
BONITO PERO RE LARGO—lO PODRIA traducir al aleman. Te parece?
By Anonymous on January 23, 2010 4:12 pm